Seleccionar Idioma
Tiempos de Crisis
"No pretendamos que las cosas cambien, si siempre hacemos lo mismo...
Albert Einstein [+]
Conmemoraciones
- Junio
- Abril
- Marzo
- 8 de Marzo: Día Internacional de la Mujer
- 5 de Diciembre: Día Internacional del Voluntariado
- 25 de Noviembre: Dia Internacional de la Eliminacion de la Violencia contra la Mujer
- 23 de Noviembre: Un Himno de todos
QUIERO AYUDAR
Adquirí tu MEMBRESÍA
¡SE PARTE DE
NUESTRA MISIÓN!
> Membresía Anual $120
>Membresía "Ayudar es Divertido" $30
> Membresía Mensual $10
¿Quiénes somos?
Voluntarios del Mundo
30 Derechos Humanos para Todos
Ayudar es Divertido
| ¿Qué educación queremos? |
|
|
|
| Revista Digital - Educación | |||
|
Para pensar qué tipo de educación queremos, primero necesitamos delimitar qué consideramos por educación, debemos analizar nuestra sociedad actual en relación a la educación y cuáles son los cambios, variaciones y desplazamientos que se han dado respecto a nuestro pasado, más específicamente en el siglo XX. Cuando se habla de educación generalmente hacemos referencia a los aspectos que se reducen al ámbito escolar, es decir, vemos a la institución “escuela” como el único factor educador en una sociedad. Aquí existe un error, una mirada reduccionista, porque no se están teniendo en consideración otros ámbitos de la vida cotidiana, como es la familia, las organizaciones barriales o comunitarias, los clubes sociales, las comunidades virtuales, los medios de comunicación, etc., que también ejercen influencia en la formación de personas y sus respectivas identidades. Algunos de estos ámbitos, más dinámicos y pragmáticos a los cambios de la sociedad, han adquirido gran importancia en la educación ya que muchos chicos se han volcado hacia ellos, volviéndose reticentes al sistema educativo tradicional que aparece como obsoleto y anacrónico hoy en día. Además de esto, podemos ver que se han dado muchos cambios en la actualidad que afectan a la educación tradicional: el desarrollo de las nuevas tecnologías informáticas (TIC´s) se han extendido de forma inmensa y se han ganado un gran lugar en la vida cotidiana de los jóvenes, modificando su modo de percepción de la cosas, permitiéndoles relacionarse de otra manera con sus pares, dándoles la posibilidad de acceder a conocimientos por fuera del ámbito escolar. Con las nuevas tecnologías, específicamente con Internet, se han redefinido las categorías espacio-temporales de la educación; surgen nuevos espacios de intercambio y aprendizaje; ya no es la escuela el único actor educador. Y en esto también quedan involucrados los docentes. Estamos en presencia de una multiplicación de agentes y referentes educativos – estrellas de rock, famosos de la TV y de Internet- paralelamente a un debilitamiento de la persona del maestro como autoridad legítima. Sumado a esto, vemos que el aumento de la pobreza y la desigualdad, la falta de de horizonte de oportunidades laborales y la desidia cada vez más explícita de los gobernantes que crea sensación de perpetuidad de estas condiciones, ha provocado en muchos jóvenes, y no los culpo, una gran incertidumbre sobre el sentido de la educación. Ante todo esto es necesario replantearse algunas cosas: ¿qué tipo de educación queremos? ¿una educación que se mantenga igual a la del siglo XX o una que tome en cuenta los cambios culturales, sociales y económicos que ya vemos en la sociedad actual? Junto a estas preguntas debemos repensar el tipo de docentes que hacen falta y el método de aprendizaje a utilizar: esto implica seguir con el método tradicional de enseñanza vertical, donde el maestro se erige como la única fuente de conocimiento, y el alumno (a-lumno, falto de luz) adquiere el papel pasivo de recibir acríticamente ese saber; o pensar en un método más horizontal, donde prime la interactividad y la participación, donde el maestro y estudiantes estén más cercanos, incluso donde educador y educando puedan llegar a ser posiciones relativas en el intercambio entre pares, logrando tener los estudiantes un rol activo en su proceso de aprendizaje, creando ideas y debatiéndolas, y gracias a esto también los docentes poder aprender en su práctica laboral. Como dijo un gran pedagogo brasileño llamado Paulo Freire “Solo educadores autoritarios niegan la solidaridad entre el acto de educar y el acto de ser educados por los educandos” Resumiendo, la escuela no es sólo un lugar de contención donde se manda a los chicos para que no estén en la calle y para que, de paso, adquieran algún conocimiento que otro; ni tampoco la alfabetización consiste sólo en que la gente aprenda a escribir y a leer. Nuevamente citando a Freire, la educación y la alfabetización “va más allá del ba, be, bi, bo, bu. Porque implica una comprensión crítica de la realidad social, política y económica” en la que está inserta la persona educada y alfabetizada. Por Hilario Capeans.
|












